TALLER PARA NAVEGANTES

¿QUÉ ES PARA TI LA ORACIÓN Y LA PLEGARIA? (3ªpt)

La oración del Trabajdor de la Luz (Autor anónimo)

Elijo mantenerme centrado en la conciencia del amor, de Dios y de mi yo verdadero.

En este centro todo es tranquilo, seguro y apacible, como sucede en el ojo del huracán. Mi poder, mi sabiduría y mi paz provienen de permanecer en este centro, y solicito el apoyo espiritual de Dios y de sus ángeles para mantener mi mente alineada con la verdad.  Me desligo voluntariamente del mundo material sabiendo que, con ello, puedo ayudar eficazmente a los demás. Confío en que Dios proveerá todo lo necesario para cubrir mis necesidades y permito que su sabiduría omnipotente me dirija en todos los aspectos. 

Acepto una dieta constante de amor y alegría sabiendo que merezco disfrutar de felicidad y de salud. Voluntaria y amorosamente desecho todos los juicios del ego sobre mí mismo y sobre otras personas sabiendo que todo lo que quiero proviene de mi decisión de experimentar la unicidad de todas las formas de vida.

Sé que estoy destinado a ser un sanador y un maestro en favor de Dios, y en este momento acepto plenamente mi misión sin retrasos ni reserva alguna.

Renuncio a todos los comportamientos que podrían impedirme escuchar mi voz interior y confío alegremente en mi guía interior para que me conduzca por el camino del trabajador de la luz, donde sirvo con alegría como instrumento de amor. Desecho cualquier duda o miedo que pueda albergar respecto a la consecución de mi misión divina, y en este momento me comprometo a permanecer consciente de la voz de Dios que reside en mi interior.

Sé que esta es la única herramienta que puedo llegar a necesitar para mi propia sanación y para la sanación del mundo.

Amén.

¿QUÉ SIGNIFICADO TIENE LAS PALABRAS “TRABAJADOR DE LA LUZ”?
Alice Bailey

Para Alice Bailey, la oración puede describirse, quizás, con los versos de J. Montgomery:

Plegaria es el sincero deseo del alma,

Expresado o inexpresado,

El movimiento del fuego oculto,

Que se estremece en el pecho.

Expone la idea del deseo y del requerimiento; la fuente del deseo es el corazón. Pero debe tenerse en cuenta que el deseo del corazón puede ser la adquisición de algo que la personalidad ambiciona, o las posesiones trascendentales y celestiales que el alma anhela. Sea lo que fuere, la idea básica es demandar lo que se desea, y así entra el factor anticipación, y también algo se adquiere finalmente, si la fe del peticionario es suficientemente intensa (…) La meditación difiere de la oración en que es, ante todo, una orientación de la mente, orientación que produce comprensión y reconocimiento que se convierten en conocimiento formulado. Existe una gran confusión en la mayoría de las personas sobre esta diferencia. Bianco de Siena hablaba realmente de meditación cuando dijo: «¿Qué es la oración, sino la elevación de la mente directamente a Dios? (…)Las masas, polarizadas en su naturaleza de deseos y siendo predominantemente de tendencia mística, demandan lo que necesitan, se esfuerzan por adquirir en la plegaria virtudes largo tiempo anheladas; ruegan a la Deidad que los escuche y mitigue sus dificultades; interceden por sus seres queridos y quienes los rodean; importunan a los cielos con las posesiones materiales o espirituales que consideran esenciales para su felicidad. Aspiran y anhelan las cualidades, circunstancias y aquellos factores condicionantes que les haga más sencilla la vida, o los libere para lo que creen será la libertad de ser de mayor utilidad; agonizan orando por obtener alivio de sus enfermedades y padecimientos, y tratan de que Dios responda a su demanda de revelación. Pero es pedir, demandar y esperar, lo que son las principales características de la oración, predominando el deseo e implicando el corazón. Es la naturaleza emocional y la parte de sensación del hombre que busca lo que necesita, y el campo de las necesidades es grande y real. Es el acercamiento del corazón (1)

Alice Bailey

LA GRAN INVOCACIÓN

Desde el punto de Luz en la mente de Dios
que afluya luz en las mentes de los hombres,
que la luz descienda a la tierra.
Desde el punto de Amor en el corazón de Dios,
que afluya amor a los corazones de los hombres,
que Cristo/el amor/ retorne a la tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los
hombres, el propósito que los maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
que se realice el plan de Amor y de Luz
y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder
restablezcan el Plan en la Tierra.

ALICE BAILEY- La Gran Invocación , su empleo y significado.
ALICE BAILEY- Oraciones para Discípulos.
Alice Bailey

Para Joseph Michael Levry, a través de la oración, Cristo se comunicó con el mundo invisible y con Dios. Cristo es la manifestación del amor divino. Cristo es el poder interno, espiritual, vivo, consciente, idéntico en su naturaleza al “Logos,” o “Palabra de Dios hecha carne”. El verdadero nacimiento del alma es el nacimiento del Cristo interno; ese despertar a la vida y a la luz de la conciencia espiritual en la que el individuo se une (…) Ser agradecidos con Dios es una oración. La gratitud es una manera poderosa de conectarnos con la mente y la consciencia divinas para recibir sus bendiciones y convertirnos en bendiciones en la vida de los demás. Cuando agradeces a Dios por tus bendiciones, éstas crecen en tu vida y recibirás aún más. Cuando no eres agradecido por tus retos, éstos permanecen y crecen en tu vida. Cuando das gracias por tus retos, éstos se disuelven y desaparecen de tu vida. Todo en nuestro mundo tiene una esencia espiritual y una forma física. En el mundo material todo está cubierto por un caparazón. Cada problema es una oportunidad para alcanzar un nivel de consciencia más elevado. Todos tus retos tienen una función que cumplir y reflejan el estado de tu ser. Llegan a ti para traerte sabiduría, elevar tu consciencia y manifestar tu naturaleza más elevada. Cada una de las situaciones que enfrentas, trae un mensaje oculto para ti, que frecuentemente no es percibido por ninguno de los cinco sentidos. Sin importar lo que esté sucediendo en tu vida, siempre hay por lo menos una razón por la que estar agradecido. La manera más rápida de mejorar tu vida y cambiar cualquier situación, es desarrollando un sentimiento de gratitud. Cuando un hombre o una mujer están agradecidos se activan a su favor ciertas fuerzas benéficas de la Naturaleza. Vive desde tu ser más elevado y agradece a Dios por todo. Dile a las personas a tu alrededor cuánto las aprecias. Aquéllos que rezan por otros son siempre bendecidos. Sé agradecido y tu día entero será bendecido (2)

JOSEPH MICHAEL LEVRY- La Oracion de Amor, luz y Paz

Amor delante de mi
Amor detrás de mi
Amor a mi izquierda
Amor a mi derecha
Amor encima de mi
Amor debajo de mi
Amor en mi
Amor en mi entorno
Amor a todos
Amor al Universo

—–

Paz delante de mi
Paz detrás de mi
Paz a mi izquierda
Paz a mi derecha
Paz encima de mi
Paz debajo de mi
Paz en mi
Paz en mi entorno
Paz a todos
Paz al Universo

—–

Luz delante de mi
Luz detrás de mi
Luz a mi izquierda
Luz a mi derecha
Luz encima de mi
Luz debajo de mi
Luz en mi
Luz en mi entorno
Luz a todos
Luz al Universo

https://www.youtube.com/watch?v=72-JsI2wrhs (oración audio en castellano)

OPINIONES

ORACIÓN DEL PADRENUESTRO (versión Johannes Straubinger)

Para Helena P. Blavatsky, la oración no es una petición ni una súplica. Es, antes bien, un misterio; un procedimiento oculto, por el cual pensamientos y deseos condicionados y finitos, incapaces de ser asimilados por el espíritu absoluto, que es incondicionado, son transformados en deseos espirituales y en voluntad, llamándose ese procedimiento “transmutación espiritual”. La intensidad en nuestras ardientes aspiraciones cambia la oración en “piedra filosofal”, o aquello que transmuta el plomo en oro puro. Por nuestra “oración de voluntad”, la única esencia homogénea conviértese en fuerza activa o creadora, y produce efectos de acuerdo con nuestro deseo. La oración, aparte del significador que le dan los Cristianos, tiene otros varios. No sólo significa un ruego o petición, sino que antiguamente significaba más que nada una invocación o encantamiento. El mantra, o la oración rítmica cantada de los Hindúes, tiene precisamente este sentido. Una oración puede ser una apelación o encantamiento para una maldición y una blasfemia (como en el caso de dos ejércitos rezando simultáneamente para perseguir su mutua destrucción); o para una bendición. Y como la gran mayoría de la gente es sumamente egoísta, y sólo reza para sí misma, pidiendo que les sea dado su “pan de cada día”, y rogando que Dios no les induzca “en tentación” sino que les libre del mal (sólo al suplicante), resalta que la oración, tal como se entiende hoy, es doblemente perniciosa: a) Destruye en el hombre la propia confianza, y b) Desarrolla en él un egoísmo y egotismo más feroces aun que los que ya posee naturalmente. Repetimos que creemos en la “comunión” y acción simultánea con nuestro “Padre en secreto”; y en raros momentos de felicidad extática, en la fusión de nuestra alma superior con la esencia universal, siendo atraída hacia su origen y centro; estado llamado Samadhi durante la vida, y Nirvana después de la muerte. Nos negamos a orar ante seres creados finitos; por ejemplo: dioses, santos, ángeles, etc., porque lo consideramos idolatría (3)

HELENA P. BLAVATSKY-Sobre Dios y la Oración.

«La oración no es necesaria, salvo para pedir por un buen estado de la mente y por la plenitud del alma»

(Séneca, filósofo)

Para Rudolf Steiner, lo que hoy día, comúnmente se considera como oración, no valdría como tal en tiempos del Cristianismo primitivo ni, menos todavía, en la época del Fundador de la religión cristiana, esto es, del propio Cristo Jesús. En sentido auténticamente cristiano, jamás se calificaría de oración el que alguien, en lo particular, suplicara a Dios que le concediese esto o aquello en afán de satisfacer sus deseos personales y egoístas. A quien implora o perora insistentemente por la satisfacción de sus deseos personales, pronto se le escapará por completo la universalidad y envergadura implícitas en la concesión de lo que la oración pretende; él supone que la Divinidad está ahí para prestar atención especial precisamente a cumplir sus deseos. Quien rece de esa manera, olvida aquella oración en la que el propio Cristo Jesús señaló el temple básico que ha de prevalecer en todas. Me refiero a la oración que reza: “Padre mío, si es posible aparta de mí este cáliz; pero hágase tu voluntad, no la mía” He aquí la actitud básica de la oración cristiana. Sea lo que sea lo que se implora o ruega, ese temple básico ha de vibrar, como tónica clara, en el alma del orante, si la oración ha de ser cristiana. Entonces, lo que se reza se convierte, para el hombre, en simple medio de elevación a regiones espirituales más elevadas, así como para sentir en sí mismo la presencia divina. Pero entonces, la fórmula suplicante eliminará todo deseo o impulso volitivo egoísta, en sentido de lo que encierran las palabras “no como yo quiero, sino como sea tu voluntad”. La fórmula propicia el que el orante se unimisme con el mundo divino. (…) Al lograr este temple anímico como auténtica actitud oracional, la oración cristiana es exactamente lo mismo que la meditación, si bien con matiz más emotivo. Originalmente, la oración cristiana no era sino meditación, sólo que la meditación se realiza a nivel más bien mental, tratando de alcanzar, por medio de los pensamientos de los grandes guías de la humanidad, el acorde con las corrientes divinas que pasan por el mundo; lo propio se alcanza en la oración, aunque de manera más afectiva. (…)Vemos pues que, tanto a través de la oración como de la meditación, se busca lo que pudiéramos llamar “unificación del alma” con las corrientes divinas que fluyen por el Universo; se busca aquello que, en su escalón más elevado, suele llamarse “unión mística” con la Divinidad. El primer paso hacia esa unión es la oración; el primer paso es, asimismo, la meditación. Nunca podría el hombre unirse con su Dios, ni establecer un vínculo con las entidades espirituales superiores, si no fuera, él mismo, efluvio de esa esencia divino-espiritual (4)

RUDOLF STEINER- La esencia de la Oración.

RUDOLF STEINER- La Oración Padrenuestro

» La oración –en el sentido más amplio– triunfa sobre los cuatro accidentes de nuestra existencia: el mundo, la vida, el cuerpo, el alma; podríamos decir también: el espacio, el tiempo, la materia, el deseo. Se sitúa en la existencia como un refugio, como un islote. Sólo en ella somos perfectamente nosotros mismos, porque nos pone en presencia de Dios. Es como un diamante que nada puede empañar y al que nada se resiste»

(Frithof Schuon, Filósofo)

MARÍA LUISA CANO

https://nodual.net/

ORACIÓN DE ALMA ENAMORADA (San Juan de la Cruz)
GAYATRI MANTRA en Sánscrito

Para Vicente Beltrán Anglada, hay personas que se pasan el tiempo orando y cuando salen a la calle todo el fruto de la oración se ha perdido, pues entonces es que no hay comunicación, pues si es verdad que Dios está en todos los seres y en todas las cosas la oración es constante. No puede existir un lapsus… voy a orar, voy a meditar, voy a hacer una plegaria al Altísimo y luego se olvide de todo en el devenir de la vida cotidiana donde hay tantos puntos de fricción entre los hombres. Entonces, y le contesto, para mí la verdadera oración es buscar la sintonía con el corazón del otro, del ser humano, del prójimo. En el momento en que hay este punto de unción, de unión con el corazón de cualquier otra persona o grupo de personas o con toda la humanidad estoy auténticamente orando, estoy en comunicación directa con el Señor. Por esto queda entendido que las personas confunden el instrumento con la realidad, prefieren la realidad y desprecian el instrumento cuando ya no le es necesario. La persona que está en contacto con los demás deja de orar, deja de meditar, está en contacto simplemente. Hay personas que están meditando mucho tiempo al santo de su devoción o meditando en las fuerzas cósmicas, pero que al rato de estar meditando sólo sienten una pequeña llamita en el corazón; no es la meditación sino una conducta la que debe activarse o propagarse. No digo que no se deba orar o meditar ¡cuidado! Estoy diciendo que no se confunda el efecto con la causa, la causa es la unidad y el efecto es meditar. Si se confunde el aspecto con la causa el mundo está como vemos, y sabe Dios que hay mucha gente que medita y que está orando constantemente, las iglesias están llenas de fieles, los grupos religiosos de no importa qué tipo de creencias están también llenos de fieles, y sin embargo no hay paz en el mundo. ¿No será que no han sabido meditar de cara a los demás, al corazón del prójimo, de cara al ser humano? Son las propias iglesias las que deben contestarse. Si se dieran cuenta por qué existen peligros de cisma constantes en las iglesias…, porque no hay amor que las sustente en el fondo… grandes estructuras, monopolios y mucha gente dentro no pueden traer la paz a un mundo necesitado, la paz sólo puede venir de la comprensión de mi prójimo, de mi otro yo, de mi álter ego que son todos ustedes, que es toda la humanidad (5)

VICENTE BELTRÁN ANGLADA-La Ciencia de Invocación y Contacto.
VICENTE BELTRÁN ANGLADA-La Correcta Pronunciación del Mántram Invocativo

«La oración y la adoración son los dos modos de concentración que conducen a un alejamiento instintivo de las corrientes ordinarias de la experiencia de los sentidos. «

(Hari Prasad Shasti, filósofo)

Para Peter Deunov, el hombre debe rezar para glorificar el nombre de Dios, para que venga su reino y su justicia y para que se cumpla su voluntad. Si no reza para glorificar el nombre de Dios, todo lo demás será para su vida personal. Pero, ¿qué es glorificar el nombre de Dios? Significa tener la misma relación con todos los hombres, así como con los animales y las plantas. Fue dicho en las escrituras: “Cuando me busques con todo el corazón, entonces me encontrarás”. Y así es. A Dios no se le encuentra con la mente, sino con el corazón. Con otras palabras, Dios se vuelve comprensible mediante la ley del amor; se vuelve comprensible mediante la ley de la sabiduría y se vuelve comprensible mediante la ley de la verdad, esa verdad que otorga al hombre paz interna y libertad. El hombre libre no teme. El amor excluye todas las inconveniencias; la sabiduría es patrimonio de los dioses y la verdad es el mismo Dios. El primer impulso, la vida, proviene del amor. El conocimiento proviene de la sabiduría de los dioses del mundo. La libertad proviene de la verdad que es Dios, el que todo lo realiza. Entonces, ¿cuál es la oración que te puede proteger? La que es imbuida de amor. Oración en la que no participa la mente, el corazón y el alma no es verdadera. A veces observo cómo reza la gente. Pronuncia largas oraciones para que Dios las escuche, pero las oraciones largas no complacen a Dios. Lo que no sabe la gente es que Dios no habla demasiado. Cuando comes el pan, Dios te habla. Cuando observas el alba, Dios te habla. Cuando el viento sopla, Dios te habla. Cuando llueve, Dios te habla. ¿Qué más quieres? Dios viene siempre a nosotros, pero lo buscamos como algo muy especial. ¿De qué manera se manifiesta Dios? Eso lo decide Él. Nosotros nos debemos guiar por la ley del amor, esa ley que trae paz, rejuvenecimiento y salud. El amor es la única fuerza que trae todos los dones para la vida (6)

PETER DEUNOV- Oraciones.

 «¿A quién le importaba si realmente existía un Ser a quien rezar? Lo primordial era la sensación de dar gracias y alabar, el sentimiento de un corazón humilde y agradecido»

(Oliver Sacks, médico)

OH! TÚ EL MÁS ALLÁ DE TODO (oración de San Gregorio Nacianceno)
HAZME UN INSTRUMENTO DE TU PAZ (Oración de Francisco de Asis)

Para Frithjof Schuon, El modo más elemental de la oración —del contacto entre el hombre y Dios— es sin duda la plegaria en el sentido más corriente de la palabra, pues es la expresión más directa del individuo, de sus deseos y de sus temores, de sus esperanzas y de su gratitud. Esta plegaria, sin embargo, es menos perfecta que la oración canónica, que tiene carácter universal por el hecho de que su autor es Dios y el sujeto que habla no es el individuo singular, sino el hombre como tal, la especie humana; por eso esta oración no contiene nada que no interese al hombre, a todo hombre, lo que equivale a decir que engloba “eminentemente” o por añadidura, todos los rezos individuales posibles; puede incluso hacerlos superfluos, y, de hecho, las Revelaciones permiten o recomiendan el rezo individual, pero no lo imponen. El rezo canónico indica su universalidad y su valor intemporal expresándose la mayoría de las veces en primera persona del plural, y también utilizando de preferencia una lengua sagrada o litúrgica, luego simbólicamente universal, de suerte que es imposible, para el que lo recita, no rezar por todos y en todos. (…) El sentido de lo sagrado es una cualificación indispensable para la realización metafísica, como lo es para toda vía espiritual. Para los indios pieles rojas, como también para los hindúes, todo en la naturaleza es sagrado; esto el hombre moderno tiene que aprenderlo, porque es una cuestión de ecología en el sentido más amplio de la palabra. Lo que se necesita en primer lugar es la oración; y después: ¡volver a la Naturaleza! Se puede objetar que es demasiado tarde; ahora bien, cada persona es responsable de lo que hace ―no de lo que hacen los demás― porque cada uno permanece ante Dios y puede hacer lo que se le exige por su alma inmortal. El primer paso para la vuelta a la Naturaleza es la dignidad; dignidad de las formas y de la conducta; esto crea el clima que favorece la oración, porque la dignidad participa de la Verdad inmutable. (7)

FRITHJOF SCHUON- Pensamientos sobre la Oración

Para Israel Regardie, la oración tiene el efecto de estimular a la mente a funcionar de una forma enteramente nueva. Crea, cuando tiene éxito, una revolución dentro del aparato psicológico, poniendo patas arriba a la mente. La hace elevar extáticamente a funcionar de una forma nueva, a percibir nuevas y más espirituales ideas, a experimentar una vida de divinidad y alta conciencia nunca antes experimentada. El entero objeto de la oración es exaltar la mente a una indisoluble unidad con Dios. Debe elevar la mente en alas de ardiente aspiración —de aquí la frase «inflámate con la oración»—, en un irrefrenable vuelo de amor a un parentesco y unidad con toda la vida. Debe haber un ardor así. Una actitud de fría objetividad y carencia de sentimientos durante la oración es, tanto como sé, bastante imposible. No puedo concebir cómo la persona que ha reflexionado sobre una invocación clásica y comprenda que debe extender su empleo a su medio personal de exaltación, pueda evitar ser emocional y fuertemente arrastrado. Una oración, para tener éxito, debe tener el efecto de provocar una crisis interna. Con mucha frecuencia, mientras la persona actúa, se verá bañado por un diluvio de lágrimas, no lágrimas de pena, ni siquiera lágrimas de alegría, sino lágrimas que son el signo y el símbolo de la sumisión y unión con la Fuente de Toda Vida (8)

ISRAEL REGARDIE- Inflámate con la Oración, Invoca con frecuencia!!

» La plegaria es el esfuerzo para conectar el alma humana con el infinito»

(William J. Dawson, teólogo)

LA ORACIÓN DE JESÚS (La Filocalia-Peregrino Ruso)

Para Samael Aun Weor, el binomio espíritu-materia, no es sino la manifestación de una misma cosa; esta es la energía. Las religiones tienen una base científica, los templos son verdaderas plantas de energía atómica; las oraciones son fórmulas mentales que nos permiten generar energía que pasan de un cerebro a otro. Así se realizan los llamados milagros (…) Orar es platicar con Dios. Nosotros debemos apelar a Dios Madre en Nuestra Intimidad, si es que en verdad queremos desintegrar «Yoes», quien no ama a su Madre, el hijo ingrato, fracasará en el trabajo sobre sí mismo. La oración en el trabajo psicológico es fundamental para la disolución. Necesitamos de un poder superior a la mente, si es que en realidad deseamos desintegrar tal o cual «Yo». La mente por si misma nunca podría desintegrar ningún «Yo», esto es irrebatible, irrefutable. Orad y meditad intensamente.(…)Toda oración debe ser acompañada de la meditación, porque una verdadera oración consiste en combinar la fuerza creadora con la mente y el corazón; es decir, integrar los cinco centros de la máquina humana en uno solo. Si la mente está ocupada en sus pensamientos, el centro emocional en los sentimientos, el cuerpo en los instintos y movimientos y el centro sexual en la sensualidad, entonces la concentración está dividida y los egos por su cuenta comienzan a hacer peticiones que muchas veces hasta se contradicen unas con otras. El resultado de este tipo de oración es casi nulo, porque no hay dirección ni sentido, los yoes divididos provocan un desorden y no se logra la oración. Para orar es necesario pensar con el corazón, vaciar la mente de los “mercaderes del templo”. El templo debe tener paz para que el maestro (el Íntimo), pueda oficiar y así el adepto pueda escuchar la voz del Padre que está en secreto. Porque orar es platicar con Dios. El budismo sagrado advierte que es necesario vaciar el odre (la mente), para poder poner el vino (el resultado de la meditación). Mientras la mente esté ocupada en la lucha de los opuestos: el frío y el calor, el gusto y el disgusto, el bien y el mal, lo agradable y lo desagradable…, no es posible escuchar la voz del silencio (9)

SAMAEL AUN WEOR- La Oración Consciente
SAMAEL AUN WEOR- Oraciones y mantras. El Poder de las palabras sagradas

» La oración es como la contemplación de las verdades de la vida desde una perspectiva superior»

(Ralph Waldo Emerson, filósofo)

Para Allan Kardec, la oración es un acto de adoración. Rogar a Dios, es pensar en él, acercarse a él, ponerse en comunicación con él. Tres cosas puede uno proponerse en la oración: alabar, pedir y dar gracias (…).El objetivo de la oración es elevar nuestra alma a Dios. La diversidad de las fórmulas no debe establecer ninguna diferencia entre los que creen en Él (..) La oración es agradable a Dios cuando la dicta el corazón porque todo para él se reduce a la intención, y la oración que sale del corazón es preferible a la que puede leerse, por bella que sea, si se lee más con los labios que con el pensamiento. La oración es agradable a Dios cuando es hecha con fe, fervor y sinceridad (…)Dios sabe discernir el bien del mal; la oración no encubre las faltas. El que pide a Dios el perdón de las que ha cometido, no lo obtiene sino mudando de conducta. Las buenas acciones son la mejor oración; porque valen más los actos que las palabras (…) Ore cada uno según sus convicciones y de la manera que más lo conmueva, pues un buen pensamiento vale más que numerosas palabras en las que no toma parte el corazón. Los Espíritus no prescriben ninguna fórmula absoluta para las oraciones. El espiritismo reconoce como buenas las oraciones de todos los cultos, cuando se dicen con el corazón y no con la boca. No impone ni rechaza ninguna. Dios es demasiado grande, según la doctrina espírita, para rechazar la voz que le implora o le canta alabanzas, sólo porque lo hace de un modo y no de otro. Quienquiera que censurase las oraciones que no están en su devocionario, demostraría que no conoce la grandeza de Dios. Creer que Dios escucha sólo una fórmula implica atribuirle la trivialidad y las pasiones humanas. (…)La principal cualidad de la oración es la claridad, la sencillez y la concisión, sin la fraseología inútil ni el derroche de epítetos que apenas son adornos refulgentes. Cada palabra debe tener su sentido, despertar una idea, conmover una fibra. En síntesis, debe hacernos reflexionar. Solamente con esa condición la oración puede lograr su objetivo; de otro modo, no es más que ruido (10)

ALLAN KARDEC- Colección de Oraciones.

» Cuando va acompañada de la actitud espiritual adecuada, la oración es una invocación mágica. A los que oran se les atraen inteligencias de los mundos suprafisicos que asisten al hombre según sus necesidades, si él las da a conocer de la manera adecuada. La oración es una adaptación moderna de los antiguos encantamientos e invocaciones usados en los misterios del Templo»

(Manly P. Hall, filósofa)

ORACIÓN DEL ABANDONO (Charles Foucauld)
ASATO MÄ SAD GAMAYA MANTRA

Para Rupert Spira, en la oración, viajamos hacia nuestro interior a través de las capas de la experiencia (pensar, apreciar, sentir, percibir, actuar y relacionarnos) hasta llegar a nuestro ser irreductible. Despojado de las cualidades que nuestro yo deriva del contenido de la experiencia, se revela como ser de Dios….La oración es comprender y sentir que el único ser en nosotros es el ser de Dios, y permanecer así.
(…) Nuevamente quisiera permanecer en silencio, porque el silencio es lo más cerca que estamos de Dios antes de perdernos en eso. La oración consiste simplemente en permanecer como el «yo soy» antes de las palabras «yo soy». Permanecer así. Simplemente ser.  Nuestra comprensión de Dios y nuestra comprensión de la oración dependen de nuestra comprensión de nosotros mismos. Gran parte de la gran literatura religiosa del mundo sitúa al individuo en una relación de devoción al Dios creador. Este camino de devoción y entrega gradualmente purifica y atenúa al individuo hasta que surge la pregunta: «Si el ser de Dios es infinito, ¿cómo puede haber espacio para un ser individual dentro de él? La existencia de numerosos seres finitos desplazaría una parte del ser infinito». y el ser infinito ya no fuera infinito. Dios ya no sería Dios. Llegamos a comprender que no hay lugar para lo finito en el infinito (…)Un ser humano es el ser de Dios revestido temporalmente con atributos humanos. El ser de Dios es un ser humano despojado de sus cualidades. (…)El ser no comparte ninguna de las cualidades que nosotros tenemos como persona, aunque es la esencia misma de nosotros mismos y es todo lo que hay en nosotros, así como una pantalla no comparte ninguna de las cualidades de la película y es, al mismo tiempo, su esencia y realidad. Por tanto, el ser es impersonal y, sin embargo, absolutamente íntimo. Ser íntimo, impersonal, indivisible, infinito, el ser de Dios. Simplemente existe el ser infinito de Dios y nosotros somos eso. Esa es la rendición definitiva (11)

RUPERT SPIRA- La Oración Suprema
RUPERT SPIRA-El Corazon de la Plegaria (Nada existe solo el Ser Es)

» Regresar al Ahora constituye la verdadera adoración, la verdadera oración, la verdadera meditación, la verdadera fe, porque sólo a Dios se Le puede ver, sentir, oír y experimentar ahora»

(Jeff Foster, filósofo)

Según John David, la devoción no se encuentra en el exterior. No se trata del altar o de la guirnalda. Se trata de lo que sucede dentro de ti. Esta es una parte importante de mi trabajo; observar cómo se abre el corazón y cómo se puede expresar a través de las ofrendas. Cuando enviamos una plegaria, lo que los indios llaman puja, o hacemos una ofrenda de flores o de incienso a los dioses, algo sucede en nuestro interior. Es lo mismo que pasa en Occidente cuando rezamos de forma sincera. Es entrega. Es renunciar al “yo”. Es una deconstrucción o disolución del ego. Es la disolución de ese que sabe, de ese que juzga, de ese que hace algo. Entrega o devoción significa una renuncia sincera, una ofrenda a Dios. Dios está en todas partes y Dios es todo; Dios eres tú también. Es rendirse a cada momento que aparece (12)

» Cada vez que el hombre se encuentra ante Dios con un corazón íntegro –es decir, pobre y sin hinchazón–, se encuentra en el terreno de la absoluta certeza, la de su salvación condicional así como la de Dios. Y por esto Dios nos ha hecho don de esta clave sobrenatural que es la oración: a fin de que pudiéramos estar ante El, como en el estado primordial, y como siempre y en todas partes; o como en la eternidad»

(Frithof Schuon, Filósofo)

LA ORACIÓN DE JESÚS.
SALMO 138 (I-II) Dios está en todas partes y todo lo ve

Para James Allen, la meditación centrada en las realidades divinas es la esencia misma y el alma de la oración, la extensión silenciosa del alma hacia lo Eterno. La mera oración petitoria, sin meditación, es un cuerpo sin alma, y no tiene poder para elevar la mente y el corazón por encima del pecado y de la aflicción. Si rezas diariamente pidiendo sabiduría, paz, una pureza más elevada y una más plena realización de la Verdad, y eso por lo que rezas sigue estando lejos de ti, significa que estás pidiendo una cosa en tu oración, mientras que en el pensamiento y en el acto estás viviendo otra. Si abandonas esa obstinación y alejas tu mente de aquello a lo que se apegan los egoístas, que te aleja de la posesión de las realidades inmaculadas por las que rezas; si dejas de pedir a Dios que te conceda lo que no mereces, o que te conceda ese amor y compasión que tú no das a otros, y estás dispuesto a comenzar a pensar y a actuar en el espíritu de la Verdad, irás creciendo día a día hacia esas realidades, hasta que en último término serás uno con ellas. Quien quiera asegurarse cualquier ventaja en el mundo debe estar dispuesto a trabajar vigorosamente por ella, y es necio quien espera que le lleguen por el mero hecho de pedirlas, mientras se queda esperando cruzado de brazos. Por tanto, no imagines que puedes alcanzar las posesiones divinas sin esfuerzo. Solo cuando comiences a trabajar con seriedad en el Reino de la Verdad se te permitirá participar en el Aliento de Vida, y cuando te hayas ganado, por el esfuerzo paciente y sin queja, el salario espiritual que pides, no te será negado. Si realmente buscas la Verdad y no solo tu propia gratificación; si la amas por encima de todos los placeres y ganancias mundanos, más aún que la felicidad misma, estarás dispuesto a hacer el esfuerzo necesario para conseguirla (13)

JAMES ALLEN- El camino de la Paz

Según Douglas E. Harding, tenemos que distinguir dos clases de rezo. Hay un tipo de oración que es peticionaria ― pedir que mejore el dolor de barriga, que haga mejor tiempo o que alguien deje de comportarse mal conmigo. Esa clase de oración demandante no me interesa y no creo que sea efectiva. Supongo que puede serlo para algunas personas. Podría actuar como una especie de magia si pones fe en alguna providencia ahí fuera, que haga que esa magia funcione para tí. Pero eso no es para mí. La otra clase de oración, que es muy diferente, se parece a esto: Dí que deseas la salud de alguien a quien amas muchísimo, o mi propia salud o mi propia capacidad para hacer mi trabajo, esa clase de cosas ―que realmente son peticiones muy dignas― pero añadimos siempre al final «Hágase tu voluntad». Me gustaría esto, pero no mi deseo sino hágase tu voluntad. La pregunta es entonces ¿quién está rezando a quién? Por supuesto en último recurso quien eres realmente está teniendo una conversación con quién eres realmente. Es una especie de proceso interno dentro de tu verdadera identidad, no es sólo importante sino indispensable (14)

» El hombre reza, y la oración forma al hombre. El santo se ha convertido él mismo en oración, lugar de encuentro entre la tierra y el Cielo; él contiene, por ello, el universo, y el universo reza con él. Está en todas partes donde reza la naturaleza, reza con ella y en ella: en las cimas que tocan el vacío y la eternidad, en una flor que se abre, o en el canto perdido de un pájaro. Quién vive en la oración no ha vivido en vano” (Frithjof Schuon, filósofo»

(Frithjof Schuon, filósofo)

JAVIER GUTIÉRREZ ORNELAS

https://mindfulnessmonterrey.com/

HAZME UN INSTRUMENTO DE TU PAZ (Oración de San Francisco de Asís)
108 Enseñanzas de Nisargadatta Maharaj

Según Gregg Braden, las antiguas tradiciones sugieren que el efecto de la oración procede de algo que no son las palabras en sí mismas. Quizás esta sea la razón por la que haya tanta gente que parezca haber perdido la fe en la oración. Tras las revisiones de la Biblia en el siglo IV,  los detalles subyacentes al lenguaje de la oración se fueron perdiendo gradualmente en las tradiciones occidentales, dejando sólo las palabras. En esta era, muchos empezaron a creer que el poder de la oración residía sólo en la palabra hablada. Las revelaciones de los textos anteriores al siglo iv, sin embargo, nos recuerdan que no hay códigos mágicos en las vocales y las consonantes que nos abran las puertas a reinos olvidados. El secreto de la oración trasciende las palabras de alabanza, los encantamientos y los cantos rítmicos de los «poderes que son». Los manuscritos del mar Muerto, se nos invita a vivir la intención de nuestra oración en nuestras vidas, pues si las palabras sólo se «repiten con los labios, son como una colmena muerta… que no da más miel».

El poder de la oración reside en una fuerza que no se puede describir ni transmitir como la palabra escrita; son los sentimientos  que sus palabras evocan en nuestro interior. Es el ‘sentimiento que ponemos en nuestras oraciones el que nos abre la puerta e ilumina nuestro camino hacia las fuerzas visibles e invisibles, A través de la comunión con los elementos de este mundo, se nos abren las puertas a los grandes misterios de la vida, a la oportunidad de «ver lo invisible, escuchar lo inaudible y expresar lo inefable». La oración en su forma más pura no tiene expresión externa. Aunque podamos pronunciar una secuencia de palabras prescrita que nos ha sido transmitida de generación en generación, esta ha de originar un sentimiento dentro de nosotros, para que llegue al mundo que nos rodea. En el mejor de los casos, cualesquiera que sean las palabras que escojamos para recitar nuestras oraciones en voz alta, sólo serán una aproximación al sentimiento interior que intentan describir. ¿Cómo pudieron los grandes maestros hace dos mil años enseñar estos sentimientos? ¿Cómo podemos compartirlos hoy en día? (15)

GREGG BRADEN-La Ciencia perdida de la Oración
GREGG BRADEN-Secretos de la Oración y de la Sanación.

Para Francis Lucille, la verdadera oración consiste en un corazón orientado en la dirección correcta. Siempre que el corazón se mantenga en oración constante no importa donde esté el amante de la verdad en cuanto cuerpo-mente. Y la oración no es necesariamente algo religioso; de hecho no es en absoluto religioso. No hay obligación. Se expresa a si misma libremente dependiendo de las circunstancias. Varía de un amante de la verdad a otro. Algunos rezan a Dios con su inteligencia, pensando sobre la verdad. Otros rezan a Dios con sus sentimientos, amando el Absoluto. Otros rezan a Dios con sus sentidos, amando la belleza. Todos ellos son invitados en la “jaima” de Dios, invitados a la celebración (…) La verdadera oración, la verdadera meditación no puede ser fabricada. Ocurre por si misma. Todo lo que se necesita es relajarse, abandonar todo lo que no sea meditación, todo lo que no sea esa oración. Todo lo que tenemos que hacer es entregar la agitación inútil de cuerpo y mente. Incluso la palabra «entrega» no es completamente adecuada porque sugiere una pérdida, siguiere una renunciación. Lo único que tenemos que hacer es ofrecer las tensiones del cuerpo, el miedo al nivel de los sentimientos, la preocupación o el dinamismo al nivel de los pensamientos a la Presencia en la que surgen (16)

» La plegaria no cambia a Dios, sino que cambia a la persona que reza «

(Soren Kierkegaard, filósofo)

Para Consuelo Martín, la oración es una vía para acortar la distancia entre Dios y nosotros. Aunque no hay distancia alguna, antes de comprenderlo y antes de vivirlo es válido rezar. Y esa validez se fundamenta en la intuición de lo Eterno mientras se piensa inmerso en el espacio y el tiempo. La oración ayuda a los seres humanos y sólo es necesario para ellos cuando se consideran individuos separados de Dios. No hay que creer que Dios la reclama o la premia. Sepamos, sin embargo, que es una llamada de la unidad divina. Siempre que nos sentimos separados de lo divino, de Dios, estamos en una oración constante. Puede ser inconsciente, podemos estar pidiéndole a la Vida la satisfacción de unos deseos más o menos profundos, e intentando que nos responda. No importa a quién va dirigida nuestra oración, si decimos qué a Dios, a la Vida o como quiera que lo llamemos; nuestra posición es la del que quiere comunicarse con algo superior o algo que le incluye. Es una relación de lo que creo ser, mi yo, con lo que creo no ser, lo Otro, lo que me trasciende, lo que está más allá de mí, lo sagrado. Se produce esta relación con una oración de petición, de amor, de súplica cuando siento que necesito algo y lo pido a la Vida, a Dios. Estoy pidiendo todo el tiempo. La vida corriente de los seres humanos es una oración. Empezamos sin embargo a darle ese nombre cuando se hace conscientemente. Hablamos de oración cuando conscientemente nos dirigimos a lo que intuimos como superior (17) 

CONSUELO MARTIN- Fundamentos de la Oración verdadera
CONSUELO MARTIN- La Oración contemplativa, un camino hacia el Infinito

Para Marià Corbì, lo que en las tradiciones cristiana y musulmana se llama «plegarias puede diferir, en su forma, de la concentración, meditación, <<dhyana››, etc., pero no dijere en su fondo. Ya decía S. Gregorio Pálamas que «la plegaria sin distracción es la más alta interjección de la inteligencia››. Yendo más atrás en el tiempo, ya Isaac de Ninive decía que «el silencio del hombre que vive en la igualdad de ánimo es una plegaria››. La plegaria y la concentración conducen al conocimiento de la forma y de la no-forma, de los fenómenos y de lo que en ellos se dice la concentración se conoce la vacuidad de todas las cosas y la plenitud de la vacuidad. Quien conoce así todas las cosas y actúa de acuerdo, ése es sabio (…) La plegaria es aquietamiento, es desapego, es concentración, es vigilancia, lucidez y conocimiento. Es imposible el conocimiento sin la paz de la mente. Y dice Marcos el Ermitaño que es imposible pacificar el intelecto sin el concurso del cuerpo, y que es imposible hacer caer el muro que los separa sin la paz y la plegaria (…) La plegaria que conduce al conocimiento es la plegaria que es fruto del gozo y del reconocimiento, la que es exclusión de la tristeza y del desánimos». Si hay verdaderamente plegaria, hay conocimiento. Para que haya conocimiento, a la inversa, ha de haber plegaria. Por eso Padres decían: «Sí oras verdaderamente, eres teólogo” (18) 

» La oración más elevada es tomar el nombre «Yo soy», perderse en su referente y morar como eso. En esta permanencia, nuestro ser se desprende de las cualidades y limitaciones que adquiere de la experiencia y se revela como el ser íntimo, infinito e impersonal. Al igual que nos quitamos la ropa antes de acostarnos por la noche, dejando al descubierto nuestro cuerpo desnudo, así también, se ha disuelto, y lo único que queda es el ser impersonal, infinito, absolutamente íntimo«

(Rupert Spira, filósofo)

Según Torkom Saraydarian, cuando rezamos  podemos usar nuestra energía psíquica para hacer que la plegaria o la invocación generen la respuesta necesaria. Nuestra invocación o nuestra plegaria crean más energía psíquica cuando son más

fervorosas. Cuando la energía psíquica es mayor, entonces produce más armonía en nuestra vida y más felicidad en nosotros y en los demás. Hay dos clases de plegarias. Una se formula para obtener un beneficio personal. La otra se formula para proporcionar o crear beneficio para los demás o para el medio ambiente.

Podemos señalar que quienes rezan más por los demás –por su grupo, su comunidad o su nación y por la humanidad- acumulan más energía psíquica que quienes sólo rezan por sus propias necesidades. La energía psíquica aumenta en nosotros si la usamos para servir a los demás, especialmente cuando nuestra

orientación es servir a las masas (19)

TORKOM SARAYDARIAN- La Oración y la Energía Psíquica

» Para mí la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías.»

(Teresa de Jesús, monja cristiana)

Para Edgar Cayce, la oración representa el esfuerzo deliberado que realizamos para armonizar nuestra conciencia física con la Conciencia del Creador. Al orar, sintonizamos la mente consciente con el Espíritu que obra en nosotros. Es posible rezar individual o de manera colectiva; a veces muchas personas, animadas por el mismo propósito y el mismo modo de pensar, deciden orar juntas. Para unos, rezar consiste en exhibir la personalidad en público; para otros, entrar en lo más profundo del ser interior y deshacerse del ego, a fin de poder hacer inmersión en el Espíritu del Padre. Si bien orar es dirigirse al Señor de una forma consciente y deliberada, meditar es también apelar a Dios, pero en el silencio del auténtico deseo de nuestro corazón; entonces, meditar es rezar, o invocar a Dios, no desde nuestra conciencia física, sino desde el nivel más íntimo de nuestro ser interior. Luego, participan en la meditación la mente consciente encomendada a su Creador, así como el alma sublimada por el Espíritu. Se puede afirmar que rezar es hablar a Dios, y meditar escuchar a Dios. Antes de empezar a meditar, debemos prepararnos y rogar al Señor que nos santifique física y mentalmente, de modo que seamos dignos de comulgar con Él en nuestro santuario interior. Cuando oramos, pedimos a nuestro Padre celestial que nos prodigue la orientación y la ayuda indispensables para que Sus promesas se concreten en nuestra vida. Después, tenemos queesperar en silencio y escuchar con atención, a fin de oír la tranquila voz del Espíritu y saber que todo está bien en el orden divino. Por eso, la oración constituye la base de la meditación. Únicamente en el recogimiento, estando quietos, llegamos a conocer a Dios; y al conocerlo, pronunciamos con fervor la oración suprema: “Hágase Tu voluntad, en mí y a través de mí.” Entonces es cuando Le abrimos la puerta y Lo invitamos a cenar con nosotros (20)

EDGAR CAYCE - El Padrenuestro y las glándulas del cuerpo humano.

» Las gentes que practican la devoción dualista, creen que la forma más alta de devoción a Dios ―la forma más pura de amor― es entregarnos completamente a él. Para entregarse a él, ellos tratan de negarse a sí mismos abandonando su apego a todo lo que consideran como «mío», y en particular renunciando a su propia voluntad individual. Así pues, la plegaria última de todo devoto verdadero es, «Hágase tu voluntad ―no mi voluntad, sino solo la tuya «

(Michael james, filósofo)

JAVIER GARCÍA CAMPAYO

https://www.javiergarciacampayo.com/

La Oración Padrenuestro en Arameo:
https://www.youtube.com/watch?v=lCArHlTZcdk

Mantra de Chagdud Tulku Rinpoche
https://www.youtube.com/watch?v=8DvKkRGiKkE

Para G. I. Gurdjieff, nuestros esfuerzos espirituales tienen que ver con la elevación de nuestro nivel de existencia; y sabemos que esto sólo puede conseguirse por un esfuerzo individual, que comenzamos a hacer en respuesta a las influencias conscientes que llegan hasta nosotros de diversos modos. Sin embargo, pronto encontramos que nuestras asociaciones de la vida no son de valor para esta búsqueda. Necesitamos la ayuda de niveles superiores de conciencia, la cual nos dicen que está disponible, pero que tenemos que aprender el modo de pedirla. Es a esto que se le llama oración. El diccionario la define como una «petición sincera», pero con seguridad que resulta adecuado preguntarse a quién se dirige la petición. Convencionalmente, en nuestro estado de sueño, dirigimos nuestras oraciones a un Ser superior que imaginamos, el cual no sólo es responsable de nuestra creación sino que se preocupa de nuestro bienestar, y de quien por tanto tenemos el derecho a solicitar ayuda cuando las cosas se tornan difíciles. Si nuestras oraciones no son respondidas inmediatamente estamos expuestos a volvernos resentidos, o alternativamente a adoptar una actitud de piadosa resignación a la voluntad de Dios (…) La oración es algo más que un deseo de salirnos con la nuestra. Maurice Nicoll dice en The New Man que es el intento por comunicar con un nivel superior. Esto es un poco más inspirador, pero ¿qué es lo que implica? ¿Con cuál nivel superior estamos tratando de comunicar? Creo que olvidamos que dicho nivel superior es de un orden totalmente diferente. (…) Así que si queremos orar (y lo haremos sinceramente, pues deseamos elevar nuestro nivel de existencia), si queremos formular algún tipo de oración real, preguntémonos en primer lugar si será aceptable para un nivel más elevado, y en segundo lugar si hemos traído el dinero con nosotros. No se conceden créditos en el Cielo. Quieren pago al contado, lo que significa que tenemos que empezar a acumular dinero espiritual ahora mismo, antes de intentar hacer ninguna oración (…) De aquí que si deseamos entender lo que es la oración, y cuáles son sus posibilidades debamos practicar la Metanoia (el uso de una mente que va más allá de la ordinaria). Esto nos capacitará para ver significados que resultan obscurecidos por las superficiales interpretaciones del hábito. Recordaréis que cuando a Cristo le preguntaron sus discípulos que cómo deberían orar, les dio la sucinta fórmula que ha llegado a ser conocida como el Padrenuestro que repetimos sin entenderla, como si fuesen palabras mágicas. (21)

GEORGE GURDJIEFF- Qué es la Oración. Y significados de la oración Padrenuestro

Para Rafael Redondo Barba, la plegaria supone un escenario de dos actores: un suplicante y un suplicado. Somos propensos a rezar cuando se nos presentan situaciones desesperantes, o cuando llega el sufrimiento o nos hallamos ante

problemas que casi siempre hemos colaborado a crear, porque lo que parece cierto es que cuando somos dichosos oramos mejor, no suplicamos. Sí, nos arrodillamos cuando nos sentimos separados de nuestro propio Origen, pero la oración de  súplica separa al suplicador del suplicado, por lo que fomenta el dualismo y nos separa del Origen, que precisamente no sabe de fronteras ni dualismos, con lo que aumenta nuestro sentimiento de aislamiento o separatividad y con ello favorecemos el sufrimiento. Aumentar la división separadora equivale a sentirme más sólo. Podré quizá ampararme en el eco, siempre ilusorio del Origen. Pero el Origen es más, bastante más, que su propio eco…(22)

RAFAEL REDONDO- Oración y Meditación.

Según Eric Baret, el Maestro Eckhart establece una diferencia entre la auténtica oración, oración del corazón, celebración del cumplimiento divino, y la oración que proviene de la carencia, que intenta demandar una rectificación. Esta última no es una oración, sino una forma de absceso. La auténtica oración es agradecimiento. La auténtica espiritualidad es un no-dinamismo que se encarna en una disponibilidad de cada instante. Cuando el cáncer, la enfermedad, el nacimiento, la violencia, la emoción vienen, estar disponible: ahí se encuentra la profundidad.  Los boy scouts, la política, la espiritualidad, un hijo, el equipo de rugby tienen su lugar, de otro modo no existirían. Querer liberarse de todos los problemas para volverse espiritual, para volverse realizado, también. Estas reglas, estas referencias, estos saberes surgen del miedo. Llega un momento en el que ya no necesitas buscarte en las diferentes corrientes de la vida. Eres tú quien ilumina la espiritualidad, y no al revés. Es tu claridad la que te hace comprender profundamente lo que es la política, la paternidad, la violencia, la enfermedad, el budismo, el islam. Tu claridad lo ilumina todo (23)

» La vida no es, como creen los niños y los mundanos, una suerte de espacio lleno de posibilidades que se ofrecen a nuestro capricho; es un camino que se va estrechando desde el momento presente hasta la muerte. Al final de este camino está la muerte y el encuentro con Dios, y después la eternidad. Ahora bien, todas estas cualidades están ya presentes en la oración, en la actualidad intemporal de la Presencia divina «

(Frithof Schuon, Filósofo)

Para Wayne Liquorman,  La oración es un evento que se produce como parte de la manifestación fenoménica. Por ejemplo, usted reza por la recuperación de un ser querido de una enfermedad. La oración que ofreces es muy sincera. La persona se recupera. Poniendo los dos eventos dentro de un mismo marco y con exclusión de todo lo demás se puede decir que la oración fue la causante de la recuperación del ser querido. Puedes decir que la oración es causativa por naturaleza. Y eso es lo que estamos viendo en realidad, la relación de causa y efecto entre las cosas. Lo que es más exacto de decir es que a fin de que el ser querido se recupere, se necesitaba una oración, por lo tanto, surgió el pensamiento de rezar por el ser querido. Así que la oración se llevó a cabo, la oración tuvo su efecto y la persona se recuperó. Si la persona hubiera muerto, entonces la oración no habría sucedido o la oración no habría tenido efecto. Lo que tratamos de decir es que todos los acontecimientos en lo fenoménico son cuánticos. Son individuales en naturaleza. Las conexiones entre ellos son nocionales. Causa y efecto es una idea, una noción. Como dice Ram Tzu, «Ram Tzu cree en la ley de causa y efecto… simplemente no sabe cuál es cuál.» (24)

» El arte de la oración es permanecer como «Yo soy». Es la práctica de la presencia de Dios. Por eso se dice que «Yo soy» es el nombre divino. Es como un faro de la mente que ilumina la realidad que subyace tras ella y, al mismo tiempo, constituye su misma esencia. Permanecer en el «Yo soy» es la forma más elevada de oración «

(Rupert Spira, filósofo)

NOTAS Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1) textos extraídos del capítulo IV del libro “Del intelecto a la intuición” de Alice Bailey (Editorial Sirio, Málaga 1997)

 

(2) Extractos de la web rootlight.com y de la web josephmichaellevry.com

 

(3) textos extraídos del libro “La Clave de la Teosofía” de Helena P. Blatvasky (Ed. Teosófica, Buenos aires 2017)

 

(4) Textos extraídos del libro “Padrenuestro” de Rudolf Steiner (Conferencia pronunciada en Berlín, el 28 de enero de 1907, Editorial Antroposófica. Buenos Aires 2006)

 

(5) extraído de la web. asociacionvicentebeltrananglada.org/page/142/?3x=3x

 

(6) texto extraído de la conferencia “La Nueva Lumbre”, de Peter Deunov (Ediciones Alba, argentina)

 

(7) texto extraído de la web nodualidad.info, entrevista de Deborah Cassey a Fritjoh Schuon. Y del libro “modos de Oración” de Frithjof Schuon (Editorial Fundación estudios tradicionales, Madrid 2007)

 

(8) Texto extraído del libro “Doce pasos a la Iluminación” de Israel Regardie, (editorial Ibis. 1989. Barcelona)

 

(9) Textos extraídos de la web samaelgnosis.net

 

(10) textos extraídos del libro “El libro de los Espíritus”, de Allan Karder (Ed. Hojas de Luz, Palma de Mallorca 2013)

 

(11) textos extraídos del libro “El Corazón de la Plegaria” de Rupert Spira (Gaia ediciones, Madrid 2024)

 

(12) texto extraído de la web nodualidad.info

 

(13)Texto extraído del libro “El camino de la Paz” de James Allen (ed. Fundación Carlos Slim, México)

 

(14)Texto extraído de la web nodualidad.info, entrevista a Douglas E. Harding por Richard Lang, marzo de 1977.

 

(15) textos extraídos del libro ”El Poder de la Profecía” de Gegg Braden (Ed. Urano, Barcelona 2002)

 

(16)Texto extraido de la web nodualidad.info

 

(17) Extracto del libro “De la Oración a la Contemplación” de Consuelo Martín (Editorial Dilema, Madrid 2009)

 

(18) Extractos del libro “Conocer desde el Silencio” de Marià Corbí (Editorial Bubok Publishing, Madrid 2016)

 

(19) capítulo extraido del libro “Energía Psiquica” de Torkom Saraydarian (Editorial Kier, Buenos Aires 2003)

 

(20) texto extraído del libro “ En busca de Dios. Tomo I” de Edgar Cayce (Editorial Guadalupe, Buenos Aires 1949)

 

(21) Extractos del cápitulo XIV del libro “Gurdjieff en acción” de J. H. Reyner (Editorial Sirio, Málaga 2018)

 

(22) textos extraídos del libro “La radicalidad del Zen” de Rafael Redondo Barba

(Ed. Desclée de Brouwer, Bilbao 2005 )

 

(23) Éric Baret. DEJAR LA LUNA LIBRE (Ediciones Presencia, 2012). texto extraído de la web nodualidad.info

 

(24) Extraído de la web nodualidad.info, entrevista por Blayne Bardo, mayo de 1988